Me siento frustrada porque estoy enamorada de un chico que sólo me ve como una cara bonita. Me siento frustrada porque me fijé en ti ya que me parecías diferente a los demás, creí en ti y resultaste ser como todos los demás. Estoy triste porque no tengo ningún futuro contigo, y mientras yo no puedo sacarle de mi cabeza, tú te besas con otras chicas cuando yo no soy capaz ni de fijarme en otros muchachos.
He perdido el control de mis sentimientos; me miro en un espejo y veo en el reflejo una mirada triste que no sé reconocer; escucho las canciones y todas parecen hablar de ti; voy por las calles de Madrid conteniendo el aliento por si, por una casualidad del destino, me encuentro contigo, y así podría mirarte a los ojos y sonreírte, sintiéndome completa por primera vez en mucho tiempo.
Odio sentirme enferma, débil, desdichada y frágil de forma pausada y constante. Odio recordar con nostalgia y dolor cada una de las palabras que me dijiste, tontas y cortas para lo que yo necesito.
Detesto intentar olvidarte en los brazos de alguien que no me gusta, buscar la felicidad que sólo tú puedes darme en el fondo de una copa y recordarte de forma casi brusca en los amanecer donde estoy sola, sucia; dónde solo soy una niña pequeña que llora por tus besos.
Y tú, mientras tanto, sigues riendo, soñando, siendo feliz… mientras que tú me lo has quitado todo, me has hecho infeliz y sólo has dejado un cascarón vacío. Un cascarón que te extraña y te ama.
Y tú ni siquiera te has dado cuenta de esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario