lunes, 5 de noviembre de 2012

Luna lunera


Era tan evidente que ni me había percatado...bueno, tal vez un poco sí. Tal vez siempre lo supe, pero jamás me había parado a pensarlo. Pero ahí estaba, flamante, deslucido, malicioso. Irónico es el término perfecto.
Su influjo siempre me había subyugado, qué le puedo hacer, ¿destino? Quizá; no es casualidad nacer un 7 de Julio.
La vida no es más que una sucesión de actos, de facetas.Y ella siempre había estado ahí, burlona.
Era la madre que me acurrucaba por las noches, que me vigilaba de lejos, que me educaba inconscientemente... me fascina su magnificencia. Y en el fondo, siempre he sido una copia de ella.
No poseo una luz propia, pero aún así no dejo de ser enigmática. Soy bonita a mi manera, diferente, sí, cotidiana, por supuesto.
Lunática. 
Siempre me gustó Vesta, siempre amé el nombre Selena hasta que se puso de moda. Pero yo le pertenezco , y siempre vuelvo a ella: cuestión de tiempo.
Hermética.
Es la cara oculta, es lo que se esconde tras las maravillosas sonrisas. Es lo oscuro, lo roto, lo malo. Lo frío. Y somos nosotras, soy yo. Soy lo que escondo, lo que finjo que no existe. Exijo mis zapatillas aladas, siempre me gustó ese dios, siempre me pareció raro. Yo también quiero llevar de la mano a los muertos, me seduce demasiado lo oscuro.
En la cara oculta, en la parte que nunca se ve, jamás le llega la luz del sol. Supongo que por eso pienso tanto en la muerte.